ARSENAL, 15 AÑOS EN PRIMERA

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Por Joaquin del Arse.

Se cumplen 15 años del ascenso de Arsenal a la máxima categoría, en aquella tarde gloriosa del 18 de mayo de 2002, cuando se igualó ante Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay, una infartante revancha (la primera, fue victoria por 2 a 1).
Desde temprano, el Viaducto estaba a tope, con una cantidad enorme de hinchas y simpatizantes, que se acercaron en masa, e hicieron colapsar el pequeño estadio de madera, que terminó con la platea inhabilitada, y la caída del alambrado olímpico, en la cabecera local.
Más allá de esto, la final arrancó mal, con un penal en contra, convertido por quien luego se convertiría en uno de los máximos goleadores del club en la A: Luciano Leguizamón.
Sin embargo, para el segundo tiempo, Gustavo Grondona sacó del baúl las viejas camisetas del 92 (Si aquellas del ascenso al Nacional B), y el equipo se contagió de esa gloria. Pronto, Javier Morales capturó un centro, en el área entrerriana, y estampó el empate tranquilizador. Luego todo fue fiesta.
El entrenador encargado de llevar a la máxima categoría al equipo fue el jugador más emblemático del club, Jorge Burruchaga. Y los futbolistas que materializaron aquella hazaña fueron Alejandro Limia, Darío Espínola, Carlos Ruiz, Víctor Molina, Oscar Espínola, Patricio González, Gastón Esmerado, Rubén Palavecino, Gustavo Grondona, Javier Morales y Facundo Gareca.
Aunque no había demasiadas expectativas para su paso por la Primera División, Arsenal se quedó con el torneo Clausura del 2012, la Copa Argentina del mismo año, la Sudamericana del 2007 y participó en tres ediciones de la Copa Libertadores de América. El presente no es similar a aquel. Hoy Arsenal pelea por mantener la categoría guiado por alguien con ADN de la casa: Humberto Grondona, con su hermano Julio Ricardo como presidente. Pero eso no impide que por el Viaducto recuerden aquello con enorme felicidad.

EN PRIMERA PERSONA

Increíble, inolvidable, inmortal… tantas sensaciones, recuerdos, vivencias… un torbellino difícil de manejar… pero ahí vamos amigos… en la previa a buscar la entrada, calculo que éramos unos quince locos que nos acercamos a comprar la entrada “anticipadamente”, como fanático que uno se precie, y de pronto, el micro ingresando con los jugadores y ahí nomás se armó la arenga. Fue la primera emoción. Dos días después, el cielo amenazador, había llovido demasiado, y el temor que la canchita no aguante el trajín de una finalísima. Pero no, el cielo dio respiro y enfile para el Viaducto, con la ilusión a cuesta. Ya al bajar del tren, vi tanta pero tanta gente, pintada de celeste y rojo, con sus banderas, cantando, era una fiesta, y no lo podía creer… estaban los “históricos”, los vecinos, los que simpatizaban y también porqué no decirlo, los “curiosos”, extraños personajes que no se pierden acontecimiento deportivo, aunque no sea su club quien juegue la final. En fin, entre tanta pasión, acomodarse en el lugar de siempre, no vaya a ser que por cambiar, mufemos el partido. Junto a quien hoy es mi señora, nos ubicamos en la popu detrás del arco, en ese mismo tablón, que se movía para todos lados, parecía que en algún momento cedía… pero aguanto..
Aguanto el aliento, el movete viaducto movete, aguanto el gol entrerriano y el gol de Javier… fiesta, para para… guarda que se cae, y se cayo el alambrado (por suerte, hacia la tribuna).. ¿Cuanto falta viejo? LA HORAAAAA… y al final el desahogo.. somos de primera…
No se con cuanto extraño me abrace.. bah, digo extraño, pero en realidad no lo eramos… nos unía Arsenal, y con eso bastaba… pero también creo yo, que entre tantos abrazos, lagrimas y gritos, se colaba cómplice el viento del sudeste, ese compañero infaltable de las tardes sabatinas en el viaducto, nos abrazaba en ese momento de gloria.
De mas esta decir, que mi disfonia crónica nació esa tarde… Pero ya me exedi en las lineas, y no quiero ser pesado…
Festejamos a mas no poder, la hazaña increíble de estar en primera… festejamos por todos aquellos que estábamos en la cancha y por los que desde algún lugar de la eternidad, alentaron para que sea posible esa alegría.
Hoy, 15 años después, 5 estrellas a cuestas, brindo por todos aquellos que hicieron posible el ascenso, y por todos esos “extraños” que abrace, esa tarde de mayo en Sarandí.
SALUD. (Joaquin del Arse)

“Imposible olvidar aquel sábado gris de mayo del 2002 donde el sueño más soñado se hizo realidad. Con los monstruos que tenía Arsenal en el equipo titular y la victoria por 2 a 1 en Entre Ríos, tenía una confianza bárbara en que el ansiado ascenso iba a darse. Y así salí desde mi querido Carapachay acompañado por mi viejo Gerardo (fana del Arse): con toda la fe a Sarandí!!!
Luego del viaje en el tren Belgrano Norte, subte y tren Roca llegamos al Viaducto, el señor de la boletería nos aseguró que estábamos comprando dos de las últimas entradas disponibles. La cancha explotaba! Encontramos lugar recién en el fondo de la tribuna lateral, próximos a los hinchas de Gimnasia. No fue fácil y se sufrió, los entrerrianos tenían un equipo bárbaro. El desahogo y la locura total llegaron con el gol del Javi Morales. Ahí sí no tuve dudas: el Arse sería de Primera. Así se cumpliría el sueño de tantas noches de ver a la “celeste y roja” en la Bombonera y el Monumental, también al menos por unos segundos pero se pasaría el resumen de los partidos de Arsenal en “Fútbol de Primera”.
Aún aquella tarde con el ascenso en el bolsillo, no imaginaba que Arsenal podría mantenerse en Primera y mucho menos ganar 5 estrellas. Recordar el 18/05/2002 me hace valorar mucho más el lugar de Arsenal en la élite del fútbol argentino. En estas últimas fechas del actual torneo nos jugamos lo que costó 45 años conseguir y el sueño que hace 15 años es realidad: ARSENAL EN PRIMERA!!!” (Matías Steinmeyer)

24 años del ascenso en Mar del Plata

Se cumplieron 24 años del ascenso al Nacional B. Aquel equipo dirigido por el “vasco Iturrieta”, fue banca en Mar del Plata, destrozando las ilusiones del gran candidato Alvarado. Toda una ciudad apoyando al equipo local, en el desaparecido estadio General San Martín, y tan solo 400 hinchas del viaducto y 11 gladiadores en el campo de juego. En Sarandi, la cosa habia concluido 2 a 2, y toda la confianza estaba depositada en Alvarado, que se puso en ventaja y parecia encaminado al ascenso. Sin embargo, Arsenal nunca bajó los brazos y en los últimos quince minutos liquidó la serie a su favor. Antes, habian quedado en el camino Cipolletti de Rio Negro (en su propia casa, por penales) y Belgrano de San Nicolás (al que se le cortó una racha de un año y medio de invicto como local).
En una nota publicada por Clarín, Rizzo y Urquiza decian:

Arsenal sorprendió en Mar del Plata al favorito Alvarado y se aseguro un lugar en el próximo Nacional B. El arquero Rubén Urquiza y el volante Fernando Rizzo, dos de los importantes protagonistas del ascenso del cuadro de Sarandí, le retalaron a Clarín la campaña.

Fernando Rizzo comenzó diciendo: ‘Me incorpore al equipo en la cuarta fecha del torneo de Primera B, vine a préstamo de El Porvenir. Con sacrificio y trabajo luche para ganarme un puesto en la formación titular. Lo fundamental de Arsenal fue mantener la regularidad suficiente para conseguir la meta que nos habíamos propuesto.’

Rubén Urquiza, el doctor-arquero (Es abogado) que el año pasado ascendió con Nueva Chicago y que también actúo en Huracán y Universitario de Perú, se refirió a la clasificación para el zonal sudeste: ‘En la penúltima fecha enfrentamos a All Boys en Floresta y era decisivo no perder. Empatamos y así mantuvimos los dos puntos de ventaja sobe Tigre. En la ultima fecha quedábamos libres y San Miguel, amenazado por el descenso, jugaba con Tigre. Si Tigre ganaba nos dejaba afuera, pero empato y entramos nosotros.’
De aquel partido, Rizzo agrego que: ‘Ese día habíamos ido a jugar un amistoso a Mar del Plata, casualmente ante Alvarado. Volvíamos y pusimos la radio para escuchar el resultado de Tigre. En él ultimo minuto el arquero de San Miguel, Benítez, atajo un penal y dejo el resultado empatado. Festejamos arriba del micro.’
De esta nueva etapa, Urquiza considero que: ‘ En cuartos de final eliminamos al mejor equipo: Cipolletti. En Sarandí, en el cotejo de ida, igualamos 1 a 1. Para la revancha, en Río Negro, el planteo táctico de nuestro técnico Roberto Iturrieta fue fundamental y supimos aplicarlo. Después de ciento veinte minutos todo quedo 0 a 0. En la definición por penales, tuve la suerte de atajar los tres primeros y así sacamos el pasaporte a las semifinales.’
El siguiente escollo fue Belgrano de San Nicolás y Rizzo contó que: ‘ Ellos mantenían una racha invicta de veintitrés partidos. Nosotros fuimos con la misma humildad de siempre. Con la predisposición de los jugadores y los conceptos siempre exactos de Iturrieta conseguimos ganar, de visitantes, 1 a 0. En la revancha íbamos uno a cero abajo a los cinco minutos, pero no nos desordenamos ni perdimos la calma y terminamos ganando 3 a 1.’
Alvarado fue el ultimo escalón para subir al Nacional B y al Dodecagonal por el segundo ascenso a Primera. Urquiza dijo que: ‘No me gusto la actitud de la gente de Mar del Plata. Tomaban el partido del Domingo como un mero tramite administrativo, daban por segura la victoria. Tuvieron un exceso de triunfalismo tremendo. Para ellos Arsenal no existía. En Sarandí habíamos empatado 2 a 2 el primer encuentro, reconozco que tuve la culpa en el primer gol de ellos porque me resbale. En Mar del Plata armaron todo un festival, jugaron a cancha llena, pero adentro éramos once contra once y después de ir perdiendo nos impusimos 2 a 1.’
Rizzo manifestó que: ‘ Ellos no tuvieron en cuenta que Arsenal es un equipo muy profesional y adulto. Nos subestimaron sin considerar que somos profesionales, que vivimos del fútbol. En la cancha respetamos nuestra línea de juego. Fue emocionante la vuelta, en el viaducto nos esperaron seiscientas personas, quinientas nos habían ido a alentar a Mar del Plata, y un autobomba brindándonos la bienvenida.’